17/11 - La biblioteca coparticipativa.

Los dos libros gordos que estaban sobre del estante más alto de la biblioteca, casi tapados por el polvo del olvido, habían pasado tanto tiempo sin ser tocados, ni movidos, ni leídos, que terminaron por convertirse en muy buenos amigos. Con tanto tiempo de estar uno al lado del otro, compartiendo la mugre, tapa contra contratapa, era obvio que iban a terminar siendo amigos. Y esa amistad fue un muy buen ejemplo para los otros libros que también yacían olvidados en la biblioteca. Se formó un lindo grupo que no solo disfrutaba de la amistad, sino que también compartía conocimientos. Se educaban unos a otros, se leían sus historias, se narraban los misterios, las deliciosas historias de amor. Lloraban con los finales felices y reflexionaban con los abiertos. Cada uno se alimentó de los otros y todos juntos formaron la primera biblioteca coparticipativa. La más sabia biblioteca de la historia.

2 Hacé tu comentario.:

Esteban Dublín dijo...

Me gusta mucho la idea, Walter, aunque no tanto el modo que elegiste para contarla.

Walter Giulietti. dijo...

Eso es muy cierto, como siempre.
Incluso no creo que sea una idea para desarrollarla en 150 palabras. Me hubiera gustado poder jugar con charlas entre libros reales y algunas cositas más, pero bueno, digamos que es una tarea que me queda pendiente. Algún día voy a desarrollarla y me parece que lo voy a hacer con los libros que tengo en mi humilde biblioteca.