14/05 - Empezar de nuevo.

Blas se decidió a lavar la ropa sucia que, para qué ahorrar en detalles, tenían tres semanas de uso continuo. Y ya que está, para qué ocultar este otro, si es interesantísimo saber que la gente comenzaba a notar su presencia a los cien metros de distancia. El olor emanado era consecuencia de un abandono causado por un vil engaño, para no decir que le habían metido los cuernos y que por eso, estaba más tirado que un trapo de piso. Se desnudó, metió la ropa en el lavarropas y luego, como dios lo trajo al mundo, se fue a pegar una ducha, acto al que también había renunciado en pos de su tristeza y dejadez. Luego de haberse aseado y vestido ropa limpia, salió a pasear. Los vecinos, que ya lo esquivaban por costumbre, ahora se sentían atraídos por el olor a esperanzas. Blas había decidido empezar de nuevo.

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