13/11 - Maldiciones.

La primera vez que maldije a alguien, obviamente no pensé que se iba a cumplir. Lo mismo me pasó la segunda vez, al desearle la muerte a un compañero. Cuando falleció me refugié pensando que era pura casualidad pero, a la tercera vez, no pude más que sospechar de mis desagradables poderes. Probé en desear bienaventuranzas y ganadores de quinielas para remediar las tres muertes. Nada resultó. Incluso intenté desear resurrecciones pero nadie resucitó. Descubrí que mis maldiciones surgen efecto cuando están relacionadas con la maldad y, apenas se genera el deseo de desgracia ajena en mi cabeza, ya no hay marcha atrás. Dios sabe que intenté mil formas para controlar los malos pensamientos, pero siguen creciendo en número los muertos, los inválidos, los leprosos, los ciegos, los atropellados, los acribillados, los apedreados hasta la muerte, los desmembrados, los castrados, los incinerados, los aplastados. Dios también sabe que intenté maldecirme.

4 Hacé tu comentario.:

Víctor dijo...

Me gustó, Walter. Hace días que me daba vueltas por la cabeza hacer algo parecido a eso, con esa idea de que se cumplen los deseos, pero no me acababa de decidir a escribirlo. Muy bueno el tuyo.

Un saludo.

Esteban Dublín dijo...

Muy bueno. Igual que Víctor, yo también pensé un cuento similar, aunque aborda el tema desde otro lado. Aún no lo he publicado, pero en todo caso quiero dejártelo, como regalo, por llevar mi imaginación lejos siempre que paso por aquí.

La última melodía
Camille, un cantautor en auge, ha descubierto una terrible verdad: cada vez que toca su canción más querida, una persona fallece instantáneamente. Al principio no le pareció más que una extraña coincidencia, pero cuando llegaron a sus oídos todas las víctimas que había cobrado en sus conciertos, realmente se percató del peligro que tenía su música. Camille, por supuesto, ha optado por no volver a tocar su melodía en vivo, pero eso, a la larga, no sirve de nada. La gente pide tanto la canción que las líneas telefónicas radiales han colapsado. Igual que las de las funerarias.

Walter Giulietti. dijo...

Muy bueno Esteban. Víctor, espero ver el tuyo :D

No sé si viene al caso pero... esta suerte de coincidencia me hizo pensar en la idea de mucha gente escribiendo sobre un mismo tema. Se las dejo picando.

Esteban Dublín dijo...

Está buena la idea. A ver quién la escribe primero.