11/11 - Arrepentimiento del arrepentimiento.

Mi extrema sinceridad me arruina constantemente la vida. Disculpe profesora, eso lo copié de una hoja que tenía debajo del pupitre. No me esforcé como otras veces y para zafar, terminé haciendo trampa en el examen. Sí, tiene toda la razón en lo que está pensando, soy un cara rota. Sinceramente no merezco el nueve que me puso. Perdón árbitro, en realidad usted se ha equivocado al juzgar la jugada. Debería reconsiderar la decisión tomada ya que como dicen mis contrincantes, he metido el gol con la mano.
Como verán, me arrepiento en el instante mismo en el que me equivoco y surge en mi inconsciente una extrema necesidad de confesar los errores. El problema es que la confesión misma, también emerge y se manifiesta como un nuevo y gravísimo error, el cual, obviamente, tengo que arreglar. ¡¿Pero qué hace Profesora?! ¿No se da cuenta que estaba haciendo un chiste?

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