7/11 - Entre líneas.

En algunas prosas se suele notar, si el lector es ávido y concentrado, un segundo mensaje. Un sobreentendido queda en el aire y es así como muchos autores fueron censurados. Yo creo también, que muchos otros fueron prohibidos injustamente puesto que hay interpretaciones de textos que son precedidas, por ejemplo, por la época. A veces las intenciones no existen, a veces, son forzadas. Muchas letras fueron acusadas así como también muchos poemas, amos de las metáforas semánticas, fueron callados. Las palabras, esos “fenómenos ideológicos por excelencia”, fueron y serán cargadas con contenidos que no quisieron ser; con significados injustos, con presupuestos ajenos a la realidad. Por eso les pido, mis ávidos lectores, que no se esfuercen en las interpretaciones, en las lecturas entre líneas o en las hermenéuticas explicaciones que se le puedan adjudicar a este texto. Simplemente, déjense llevar por la literalidad de las siguientes dos palabras: estoy cansado.

1 comentario:

Esteban Dublín dijo...

Jajajajajajaajjaajajajajajajajajajaja.