20/11 - El profeta ignorado.
El profeta se subió al banco de la plaza. –Escúchenme todos.– dijo gritando con temerosa voz de circunstancia que captó la atención de los transeúntes. –Yo traigo la palabra de dios.– Continuó. –Yo soy el enviado de dios, nuestro señor. Él se me apareció y me encomendó profesar su palabra. Escúchenme, o despertarán su ira.– Los pocos espectadores se aburrieron y continuaron su camino. Los demás seguían pasando de largo, ignorando al profeta vagabundo que no desistía de su empresa. –Estoy aquí para advertirles sobre los males de la religión. Nuestro señor ha recapacitado. Nuestro señor se ha dado cuenta de sus errores y me ha mandado a repararlos. Escúchenme pecadores, o arderán en el infierno. Soy el elegido y he venido a abolir la religión. La religión es el nuevo pecado y para limpiarnos del pecado, nuestro señor pide ser olvidado. Olvidemos a nuestro dios si queremos ser salvados.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
0 Hacé tu comentario.:
Publicar un comentario en la entrada