6/02 - La comodidad del hogar.
Desde que Patricio murió solo en su casa, su cuerpo quedó tanto tiempo a la espera de una visita que comenzó a descomponerse en el living. El teléfono llamaba para cobrar deudas y el portero sonaba cuando alguna mujer pasaba a pedir limosna. Los vecinos estaban acostumbrados a no verlo casi nunca. Muy de vez en cuando iba al cine y otras pocas veces pasaba por la casa de sus padres, también habituados a las escasas visitas de su hijo. Patricio trabajaba desde su hogar y la única salida programada, era la de ir al supermercado una vez por mes para comprar provisiones. Fue un carozo de durazno el despiadado asesino que se paró en el medio de su garganta impidiendo el paso del aire. Ya pasó un año de su muerte y Patricio todavía está en el living, solo que ahora no tiene la necesidad de ir al supermercado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario