29/12 - La vida después de la vida.
Sorpresa la mía cuando instantáneamente después de morir, me encontré saliendo desde adentro de un viscoso y húmedo lugar, para darme cuenta luego que ese lugar era la panza de una gorila que segundos después terminó siendo mi nueva madre, la que me alimenta y me saca las pulgas. Como ustedes notarán, estoy encerrado en el cuerpo de un gorila, plenamente consciente de mi vida pasada, lo que me permite contarles mi experiencia y hacer un importantísimo aporte a la humanidad sobre la vida después de la muerte. Al nacer, no sólo he reencarnado en el cuerpo de un animal salvaje, refutando todas las profesadas especulaciones de la religión cristiana, sino que también he involucionado miles de años, convirtiéndome en la prueba viviente de la teoría Darwiniana. Aunque obviamente soy una excepción a la regla de la sabia naturaleza, me alegro de ser el único humano consciente de su reencarnación.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
5 Hacé tu comentario.:
Vaya suerte ¿no?
Jejeje
Un saludo indio
vamos que ya queda menos.
Me gustó éste, aunque no tanto como otros.
Ánimo con la hazaña.
Jajajaja Buena reencarnación... a mi me toco Napoleon pero nadie me cree!
Ummm... interesante eso de la reencarnación, pero no en humanos sino en otros animales. Aunque creo que alguien ha utilizado recientemente esa idea:
http://www.menoscuarto.es/?v=catalogo&id=070
Puestos a reencarnarse, mejor hacerlo en un gorila; le podría haber tocado ser una lombriz, o un ácaro.
Un saludo.
Acabo de descubrirte, ya me pongo al día con tus 150 anteriores. Vaya desafío! Te deseo mucha suerte. Un abrazo
Publicar un comentario en la entrada