30/06 - El último deseo.

No escribo por perdones. Simplemente me gustaría que las siguientes líneas, parte de un triste intento de lo que quiere ser una carta, fueran guardadas en el cajón de tu mesa de luz, ocultas en la oscuridad de las noches eternas y apartadas de los ojos ajenos, los cuales me verían como un tonto enamorado sin esperanzas de ser nuevamente correspondido. Te pido también, sabiendo que no estoy en condiciones de hacerlo, que no dirijas tu venganza hacia nuestros recuerdos, que conserves las fotos alejadas del fuego, que todo lo borra, y que evites la tentación de las tijeras, esas que parten al medio los buenos momentos. Esos son mis últimos deseos, ya que a juzgar por tus palabras, no voy a tener el placer de ser archivado en tu memoria. Por favor, te pido que guardes este papel manchado de letras como una demostración de piedad a este arrepentido.

1 comentario:

Hernán dijo...

Juaz! Cada tanto se te escapa un dejo de melancolía... Ta muy bueno Wally! Muy bien descripta la sensación