1/07 - El ladrón educado.

Es increíblemente difícil ser hombre de escasos recursos económicos, tener que mantener una familia y al mismo tiempo, ser un hombre honrado. De todas formas el ser humano, en su imperfección, es capaz de cometer graves errores y faltar a las leyes sociales con tal de no ver pasar hambre a su familia. Después de siete meses de arduo trabajo en la delincuencia, al Pedro Gutiérrez se lo empezó a conocer como “el ladrón educado”. En su primer robo logró combinar un acto de indiscutible ilegalidad, con una extrema amabilidad que lo dejaba exento de cualquier pena. Tocó timbre en una casa y cuando le abrieron la puerta, Pedro gritó con voz furiosa y decidida -Señor, disculpe las molestias. Quisiera saber si me deja robarle sus bienes personales- El dueño de la casa, ante la duda, aceptó la propuesta. Todavía nadie puede decirle que no a una amabilidad tan temeraria.