18/07 - Decisiones de vida.

André se veía en una situación bastante particular y compleja. Tenía que decidir si prefería matar a un niño para salvar a cien personas, o dejar al niño con vida, sembrando así la muerte de las cien personas que no se podían salvar si el corazón del niño seguía latiendo. No importa cómo ni cuando, ni mucho menos por qué llegó el Rey a plantearle esa pregunta y a ponerlo en un callejón sin salida. Lo importante es que André estaba frente al trono de un Rey ansioso por una respuesta, con la vida de un niño en su mano derecha, y la vida de cien personas en su izquierda. Fue así como André, llorando como el niño que era, decidió seguir con vida para dar lugar a la muerte de las cien personas que tenía en su mano, salvándose de la guillotina, y al mismo tiempo, condenándose en vida.

No hay comentarios: