14/08 - Sobre la vejez.
A medida que nos volvemos viejos, se nos va agotando el tiempo. Y junto con el tiempo se agotan también otras cosas. Se agotan los músculos de las piernas, por ejemplo, y se hace mucho más complicado poder caminar decentemente. Se agota la dentadura, que tarde o temprano se cae. Pasando por un proceso lento, se agota también el pelo, el cual corre la misma suerte que la dentadura con la dificultad de que la perdida del cabello, es casi inocultable. La piel se va gastando a medida que avanzan los años. Gastamos la vista, gastamos el sentido del olfato y gastamos la capacidad auditiva. No nos olvidemos de lo más molesto, también, a medida que usamos la vida, vamos gastando la memoria. Pero hay otro factor que se va consumiendo de a poco y es, incluso, mucho más necesario que el cuerpo. De viejos, se nos acaba la suerte.
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3 comentarios:
Más que un cuento es una especie de microensayo, ¿no, Walter?
Y espero que no sea auto bibliográfico. Jajaja!
El final es buenìsImo...pero te falto decir que en la vejez en materia de sexo un viejo a una joven solo le puede dar dos cosas : dinero y làstima.Y que el dia que un viejo se despierta y no le duele nada , es QUE ESTÀ MUERTO. sALU2.
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