24/08 - Alergia a las personas.

Cuando estaba junto a personas conocidas desde hacía mucho tiempo o con personas que le caían bien, no pasaba nada, pero cuando estaba junto a un grupo de personas desconocidas, sea del tamaño que sea, los síntomas empezaban a florecer. El sustantivo colectivo de un grupo de personas le causaba un rechazo absoluto que se expresaba de las formas más variadas. La gente, indudablemente le producía alergia y según la cantidad y tipos de personas, los síntomas podían abarcar desde simples estornudos hasta brotes psicóticos. Incluso la alergia podía aparecer cuando se encontraba con una única persona que no le caía bien, pero en esos casos le salía una simple hinchazón escarlata en la garganta. Cansado de las personas y decepcionado por la repugnancia y los malestares que le producían, decidió ponerle fin al sufrimiento. Un sábado a la noche escribió una carta, un testamento, y se fue al baile.

2 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Genial el cuento.

Se parece a mi papá. Pero él no iría al baile, nunca jamás.

Walter Giulietti dijo...

Gracias Esteban! :D