1/01 – Countdown.
En año nuevo siempre siento lo mismo. Las sobras de navidad invaden por toda la mesa y nada me gusta. El turrón, el pan dulce, el mantecol, las nueces, todo me da asco. Miro con envidia a mi familia que está expectante con la copa en la mano, extrovertida por culpa del alcohol de la cena, feliz y esperando para la cuenta regresiva. Al final del 2008 escucho a todos gritar el cinco, el cuatro, el tres, el dos, el uno y al segundo siguiente se siente un fuerte y alegre ¡Feliz Año Nuevo! Siempre, toda la vida dejaron para después mi cumpleaños. Nadie sabe lo que puede sentir el primero de enero, una persona que nació el primero de enero pasada la medianoche por algunos minutos. En mis cuarenta y tantos otros años de vida, ya no importa cuántos, nunca he conocido un saludo de cumpleaños después de doce.
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