2/01 - Vidrieras.

Un día caminaba por la calle con una exnovia. Íbamos de la mano, bastante apurados para llegar puntuales a la casa de un amigo. Al pasar por una vidriera noté que su mano quedó atrás de la mía y tuve que frenar bruscamente para no llevarla a la rastra. Luego de esperar un ratito seguimos caminando hasta que volvió a suceder lo mismo. Yo, enojado intenté apurarla y ella me dijo que tenía que tenerle un poco de paciencia. De más está decir que no dudé en aceptar la petición, tal ejemplo de novio que soy, y a continuación me dio una bolsa. Curioso pregunté qué era. Es la paciencia, respondió. Pero está pesada. Me dijiste que la ibas a aguantar un ratito, contestó. A los segundos de hacer el esfuerzo me transpiraba la frente y se me vencían los brazos. Cansado, tiré la bolsa al piso y seguí camino.

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