25/04 - El verdulero autosuficiente.

La clásica amenaza que le hacía su tía desde muy pequeño, amenaza que intentaba asustar al niño y que por cierto, nunca tuvo el efecto esperado, terminó por cumplirse. Maximiliano, arrepentido por haber hecho oídos sordos al intento de intimidación de su tía, se lamentaba al ver que desde su nariz, su boca, sus orejas y su ano, afloraban radiantes unos gajitos de hojas de pomelo. –No te comas las semillas que te va a crecer una planta en la panza– y Maximiliano desobedecía.
Ahora, después de años de germinación, se cumple la profecía. Tal descuido en la niñez le cuesta un meticuloso trabajo en la adultez. Todas las mañanas se levanta a afeitarse y junto a la prestobarba, se encuentra la tijera de podar con la que mantiene cuidadosamente su planta de pomelo rosado que increíblemente, le da frutos todo el año y los vende al doble de precio.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Cualquier parecido con el abeto en los pulmones, es mera coincidencia... jeje!

saludos Walter!