30/04 - Caída libre.

Estaba a unos metros del asfalto cuando me desperté. Una larga caída que llevaba, calculo yo unos quince minutos de tensión, me fue interrumpida por la exaltación de mi cuerpo que asustado me dejó sin posibilidades psíquicas de ver el final. Salí de la cama para tomar agua, eran las 5 de la mañana, al menos eso es lo que creo que lograron ver mis ojos. Retomé al rato mis pesadillas. Esperaba volver a encontrarme con la misma escena, tenía ganas de enfrentar el peligro cara a cara, cara a piso y ver si esta vez, conciente y preparado para la ocasión, lograba quedarme despierto y así poder ver el desenlace de la que pintaba ser tan trágica historia. Morfeo no dudó en concederme el deseo. Me encontraba yo en caída libre nuevamente, una caída aburrida hasta que distinguí a lo lejos el pavimento. La exaltación no tardó en llegar.

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