21/09 - El hombre del 21 de septiembre.
Obsesionado con el día de la primavera, calculó toda su vida para que los momentos importantes se dieran en esa fecha. El primer acontecimiento importante, el día en que festeja su cumpleaños, se dio por pura casualidad y desde ese día en adelante todos los sucesos fueron impuestos. Empezó a fumar el 21 y dejó un 21. Todos sus trabajos los comenzó el 21 de septiembre y renunció a ellos habiendo pasado exactamente uno o dos años. Ni un día más, ni uno menos. El 21 de septiembre se puso de novio, haciéndola esperar a su novia dos meses y unos días para que la fecha entrase dentro de su paranoia. Se casó también el 21 y calculó tan perfectamente el momento de la fecundación, que sus dos hijos cumplen los años el mismo día que él. A estas alturas, no hace falta decir el día en que decidió morir.
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1 comentario:
Debo reconocer que me entristece en cierto punto que la vida del personaje haya acabado, marcando con su muerte la inmortalización de su falla, paranoia o como quieran llamarle.
Mal ahí!
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