26/09 - La vereda de los jubilados.
A la salida del trabajo me fui derecho a casa, pero para variar fui caminando. Y para sorprender aún más al destino decidí caminar las calles por donde nunca paso. Una aventura, si tenemos en cuenta que haciendo un cálculo por arriba hay como medio millón de combinaciones entre mi oficina y mi casa. Cuestión que agarré Urquiza derecho pensando en llegar hasta el río para después bordearlo y subir hasta mi casa por Laprida, pero antes de llegar al río vi una vereda llena de jubilados afuera de sus casas. Todos tenían una musculosa blanca y una boina. Todos apoyaban sus dos manos en un bastón y todos estaban sentados en una silla de madera. Al lado de cada silla había una radio que emitía la misma emisora AM. Conté unos treinta ancianos que parecían estar plantados en las veredas como si fueran flores. Voy a pasar más seguido.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario