22/10 - En el bosque.

Estábamos en el bosque cuando se nos apareció de repente. La noche era bastante clara gracias a la luna y teníamos encendida una fogata para apaciguar las amenazas del frío. Era cerca de medianoche cuando salió desde unos arbustos y se paró delante de nosotros. Nos paralizamos del miedo. Notamos que tenía cuatro patas y dos cuernos ornamentados salían desde su cabeza. Su cuerpo era absolutamente deforme e inestable ya que se movía constantemente como si fuera una masa líquida intentando flotar onduladamente. Cristian, mi compañero de campamento sacó la carabina que habíamos dejado detrás del tronco sobre el que estábamos apoyados y apuntó. El animal no se inmutó, continuó expectante con sus ojos clavados en nuestros cuerpos y cuando intentó moverse, sentí el disparo seco del arma. Al rodear la fogata, notamos que el cuerpo que yacía en el piso era un simple venado, deformado anteriormente por el fuego.

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