31/10 - Mesa de Poker.
Jugando al poker tiró a su mujer arriba de la mesa verde. La señora cayó despatarrada sobre las fichas y tres jugadores igualaron la apuesta con sus respectivas esposas. Ganó con un par doble. En la siguiente mano, confiado con una par de jotas, tiró a una de las esposas ganadas en la mano anterior, y subió la apuesta con uno de sus hijos que cayó sobre el paño verde al lado de la mujer. Dos de los jugadores se fueron y un tercero igualó con su esposa, tiró a su hija sobre la mesa y elevó la apuesta con su cuñada y su suegra. A falta de cuñadas y suegra, el jugador arrojó a las dos esposas que le quedaban y creído de que su contrincante alardeaba, tiró a su hermano menor y a sus padres. El otro jugador igualó la apuesta y ganó con una escalera de tréboles.
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3 comentarios:
Jejejeje, la gente es capaz de apostárselo todo. Me hizo gracia éste, Walter.
Saludos.
Sí, a mí también me hace gracia, pero pensé que al final venía una ironía y me quedé pensando si la escalera de tréboles iba del as al cinco o del siete al jacko.
Me gusta muchísimo la idea de apostar a seres queridos, pero la metáfora se me quedó corta, mi querido Walter.
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