24/10 - Pelos en la lengua.

Siempre tuvo pelos en la lengua y mal que mal, el pobre terminó acostumbrándose a los sufrimientos cotidianos como el de lavarse los dientes y que el cepillo se le enrede en la lengua, o tener que lavarse la boca con champú cada vez que se bañaba. Obviamente, la más drástica de las dificultades era que los cabellos no le permitían hablar normalmente. Pero el problema también tenía sus ventajas ya que la exótica, enrulada y rubia melena bucal parecía ser dulce de leche para mujeres. Extrañamente, lejos de causarles asco, las minas sentían una indomable curiosidad por besar sus cabellos. Así vivió hasta el día en que por un descuido se puso un chicle en la boca. Cuando quiso acordar ya era demasiado tarde y tuvo que raparse la lengua. Desde ese día, nunca más volvió a dejarse el pelo. Desde ese día, habla sin pelos en la lengua.

3 comentarios:

Víctor dijo...

Pues a las minas les gustará, pero a mi me da un asco enorme.

Un saludo.

Ale Ysiar dijo...

Supe de este blog iniciando el 09. He vuelto hoy. Mucho laburo y muy bueno. Cada uno es tranquilamente un corto.
Saludos.

Walter Giulietti dijo...

Gracias Ysiar. Y sí, algunos cuentitos ya están siendo guionados.
Vamos a ver qué pasa el año que viene. Con un poco de suerte, se pueden llegar a dar un par de cortos.