31/07 - El hombre de papel.

Unas delicadas manos de mujer manejando una tijera le dieron forma a la mitad de un papel plegado que, al ser abierto, se transformó en un hombre de papel. Lamentablemente, al no tener definido un frente y un dorso, en el hombre de papel tampoco se podía diferenciar dónde estaría su pecho y dónde su espalda, o en qué parte estaría su rostro y en qué otra su nuca. Tal desgracia no era para nada comparada con la de su falta de equilibrio. Las mezquinas manos de mujer, prefiriendo la estética por sobre la funcionalidad, dejaron desprovistas de pies a las piernas del desgraciado hombre de papel y éste nunca tuvo la facultad de pararse. A duras penas sobrevivió acostado sus pocos minutos de vida que le parecieron una eternidad de desdichas, hasta que las manos de mujer tuvieron la sutileza de convertirlo en un bollo de papel sin vida.

30/07 - Defensa.

Definitivamente no hay nada más tonto e idiota que el inconsciente. Cada vez que aparece es para meternos en problemas. El inconsciente es el que tiene la inconsciencia de hacernos hacer las estupideces que hicimos de adolescentes. Es el inconciente el culpable de votar a un candidato que no tendría que haberse votado nunca. Y es el inconciente el que me incitó a manejar alcoholizado y, por consiguiente, a atropellar a ese inocente niño. Es el inconciente, su señoría, el que debería estar encarcelado cumpliendo la condena que usted quiere adjudicarme. Si hay que condenar a alguien a cadena perpetua no es a mí, su señoría, sino al inconsciente inconsciente que mora dentro de mi cabeza. Extirparlo de raíz, encerrarlo para que nunca más aparezca y si es posible, darle la pena de muerte para estar seguros de que nunca más va a pisar de este lado de la conciencia.

29/07 - Ratón de biblioteca.

El ratón de biblioteca pasaba las noches leyendo y los días escribiendo, y le dejó como legado a la humanidad un sin número de libros ahora altamente valorados. Su prosa era complicada, neutra y estructurada. Sus oraciones eran armadas con palabras rebuscadas, creando un perfecto embrollo indescifrable y muy difícil de ser apreciado. En pocas palabras, eran contados quienes lograban entender por completo los libros y cuentos del autor. De todas formas, nadie se atrevía a juzgar como incomprensible a los escritos del ratón de biblioteca, incluso aquellos que no entendían, eran los primeros en halagarlo. Las razones eran obvias: primero, quien aceptara que el ratón de biblioteca era incomprensible, afirmaba al mismo tiempo su ingenuidad literaria; segundo, quien mencionara la incomprensión de las líneas, seguramente iba a ser juzgado por tener una obvia carencia de gusto literario. A mí, por ejemplo, me fascina el trabajo del ratón de biblioteca.

28/07 - El vino delator.

Cometió un crimen perfecto. Un asesinato tan obsesionadamente cuidado en sus detalles que hubiese sido imposible culpar o descubrir al culpable. Sin dudas hubiese sido un excelente caso para Holmes o Dupin, pero ante la ausencia de estas dos mentes superdotadas de genialidad, el caso quedó sin explicación alguna. El asesino, preocupado al principio, no tardó en darse cuenta de que nada había quedado al azar y todo había salido según lo meticulosamente planeado. No fue sino después de varios meses de investigación que se le pasó la paranoia y se esfumaron todas sus preocupaciones. Relajado por primera vez desde que había cometido el crimen, decidió premiarse con un merecido festejo. Fue al bar y brindó consigo mismo con varias copas de vino, la bebida que resolvió el caso al final de la noche y obligó al asesino a relatar todos los detalles de cómo había cometido el crimen perfecto.

27/07 - Primer paso.

Cuando me volvió a ignorar, como tantas veces ya lo había hecho, tomé aire, llené mi pecho de valor, me dirigí hacia ella y sin siquiera saludarla, le toqué una teta. Eso fue lo único que hizo que me registrara. Tuve un poco de suerte, no lo niego. Ese acto estúpido denotó seguridad, admiración hacia su anatomía y un cierto grado de rebeldía ante los estandartes que impone la sociedad en temas de buenos modales. Al menos eso es lo que ella más tarde me comentó sobre lo que había sentido ese día. Donde cualquier mujer hubiese visto un mocoso pervertido maleducado, ella vio un futuro y prometedor discípulo del amor. Más grande ella que yo, me enseñó a comportarme como un verdadero caballero, a quererla y a respetarla. Y así fue, así se dio y así se va seguir dando hasta el día en que la muerte nos separe.

26/07 - El Dios que desmintió a todos los dioses.

Cansado de guerras, injusticias y mentiras en nombre de dios, cualquiera sea éste, el verdadero Dios decidió ponerle un punto final a la estupidez humana que adaptaba y modificaba sus propias creencias a gusto. Tal es así que el único Dios merecedor de la mayúscula le regaló al ser humano la facultad de aumentar su capacidad de razonamiento. Así, no necesitó castigar a los practicantes de las otras religiones, ni mucho menos “mandar” a hacer valer su palabra infundiendo el miedo a la muerte, o la muerte misma. Los hombres vieron la verdad al abrir los ojos, se dieron cuenta de que habían sido engañados y que en nombre de una mentira se habían convertido en esclavos muchos, y asesinos otros. La humanidad se avivó y así fue como el verdadero Dios, en su inmensa humildad, desmintió a todos los dioses que tanta maldad ya habían sembrado en el mundo.

25/07 - Fábrica de bebes.

Hablemos de la fábrica de bebes más conocida del mundo antiguo, recordada hasta el día de hoy. A diario salían desde sus inmensos portones una bandada de miles de cigüeñas con rumbo fijo y definido a realizar su entrega. Primero los arquitectos diseñaban los moldes de los bebés, luego se rellenaban y por último, cuando el relleno estaba seco, se rompían los moldes para que no vuelvan a ser usados. En la última etapa de todo el proceso, aquí ampliamente resumido y simplificado, todos los bebés eran empaquetados en trapos de tela y repartido por las cigüeñas, previo examen de calidad. La fábrica funcionó durante siglos con este proceso de procreación y nunca se contabilizó un error. Aún así, la extrema perfección de la fábrica de bebés no pudo con su principal competidor, quien vendió a todos y cada uno de los padres el fantástico instructivo titulado “Hazlo tu Mismo”.

24/07 - Fiestas de disfraces.

Bruno es un tipo alegre y divertido, siempre es el alma de todas las fiestas. Desde chico hizo reír a todos y siempre se lo vio contento. Muy pocas cosas son capaces de tirar su ánimo abajo y cuando alguien se siente mal, ahí está Bruno para levantarle el ánimo con sus mil caras de morisquetas, sus eternos repertorios de chistes y la chispa que siempre lo caracteriza. Preso de su buen nombre, muchas veces es juzgado cuando se pone serio, así sea por un instante de segundos, ya que el círculo de sus amistades no está acostumbrado a verlo sin sonrisa. Así mismo, no hay mayor preocupación que la de sus padres cuando ven a Bruno preocupado. Cansado de ser tan encantador y divertido, fue paradójicamente en una fiesta donde Bruno, por un par de horas, puso a dormir su alegre carácter disfrazándose de un tipo serio y aburrido.

23/07 - Asesino serial.

Lo que para otras culturas hubiera significado un excelente y delicioso manjar, para mí, no era más que un pedazo de pan lleno de hormigas. En una fila india avanzaban desde el vértice de la mesada; aparecían desde un milimétrico agujero que era casi imperceptible, salteaban todos los obstáculos que estaban en la mesada y terminaba en un pedazo de pan que había quedado olvidado desde la noche anterior. Las voraces y ambiciosas hormigas habían trabajado toda la noche desmenuzando un gran porcentaje del alimento. Enervado en cólera puesto que habían invadido mi hogar y mi mesada, sin sentir ningún tipo de escrúpulo tomé la decisión de convertirme en un asesino serial. No titubeé ni medio segundo en agarrar un tarro de Raid, erradicar la mitad de una metrópolis organizada y limpiar los cuerpos sin vida con una rejilla húmeda. Hace cinco noches que no puedo dormir por la culpa.

22/07 - Reencuentro.

La sinceridad fue lo primero que noté desde que lo volví a ver. Una sinceridad a la que me había desacostumbrado durante ocho años, reapareció cruda y en su estado natural. Por momentos casi molesta. “No somos iguales y no nos conocemos tanto como antes”, nos dijimos a los ojos, cada uno con sus palabras. Un poco de miedo y otro tanto de vergüenza hicieron pesar nuestras caras, las cuales miraron unos segundos hacia abajo, inmersas en un silencio que más que incómodo, fue reflexivo. Nada de qué preocuparse, pensamos a coro. La estructura que estaba abandonada y que el tiempo había convertido en tapera, lejos de ser una analogía, no tardó más de unas cuantas horas en repararse, virtud de las sólidas columnas donde estaba fundada. Acomodamos lo olvidado y hablamos de lo nunca hablado. Al rato, dejábamos de ser amigos y volvíamos a sentirnos como hermanos.
Gracias Migue.

21/07 - Autobiografía de un hombre egocéntrico.

No sé que sería del mundo si yo no hubiese nacido el 4 de septiembre de 1939, destinado a triunfar escribiendo mi propio destino. A temprana edad me convertí en un magnífico músico y siempre fui un estudiante sobresaliente. A los 20 años anuncié los resultados de mis revolucionarias investigaciones que no tardaron en marcar el camino de las generaciones que se avecinaban. Mi increíble belleza e inteligencia me permitieron conquistar una de las mujeres más espléndidas y radiantes del planeta, casarme un 4 de septiembre de 1969 y tener dos maravillosos hijos que heredaron las facultades de su padre. Cansado de triunfar, me decidí a seguir triunfando hasta la edad de los 50 años, día en que me jubilé para darle lugar a otros grandes genios a los que les dejo una base firme para seguir trabajando. Hoy puedo morir tranquilo, sabiendo que fui lo que todos quieren ser.

20/07 - La yegua de los potrillos de oro.

La mayoría de las veces, la fantasía es tan perfecta en su ficción que nadie intenta juzgarla, simplemente se la quiere y se la acepta tal como es en su estado puro: fantástica. Todos podemos imaginar cómo se ve la yegua y sus potrillos, dorados ellos, reflejando al sol, y a pocos les importa que el oro que hace las veces de piel sea tan flexible como el cuero mismo. Nos hipnotizamos con la fantástica historia que habla de los voluptuosos cuerpos de oro macizo que corren como el viento, sin que nadie ponga en tela de juicio el aparato digestivo de los equinos, ni mucho menos la fuerza sobrenatural que deben tener sus músculos de oro para soportar tanto peso. La yegua y sus potrillos de oro serán atemporales, vivieron y vivirán en un mundo que se escapa de nuestra imaginación o mejor dicho, que se alimenta de ella.

19/07 - Un día ideal.

Las nubes caprichosas tapan el sol. Cantan los cuervos parlantes que a falta de ritmo bosquejan una melodía. Vocalizan y desentonan molestando al árbol de juguete donde están posados. Árbol que a falta de verde se torna de un blanco leche contrastando con las plumas de petróleo de los cuervos poco talentosos que no paran de enojar a los cuatro vientos. Un espantapájaros con gorra, granos y una gomera se sienta debajo de la sombra azul, apoyándose en el tronco a leer un libro y a mirar el horizonte, los cuervos huyen espantados y el árbol hace su gracia. Ahora todo él es verde y crecen canarios desde sus ramas que cantan a coro con una armonía dulce. Se abre el cielo y lloran las nubes. El sol evapora las lágrimas y todo apesta a tierra mojada. El espantapájaros arranca un canario amarillo, lo come, y vomita un arco iris.

18/07 - Decisiones de vida.

André se veía en una situación bastante particular y compleja. Tenía que decidir si prefería matar a un niño para salvar a cien personas, o dejar al niño con vida, sembrando así la muerte de las cien personas que no se podían salvar si el corazón del niño seguía latiendo. No importa cómo ni cuando, ni mucho menos por qué llegó el Rey a plantearle esa pregunta y a ponerlo en un callejón sin salida. Lo importante es que André estaba frente al trono de un Rey ansioso por una respuesta, con la vida de un niño en su mano derecha, y la vida de cien personas en su izquierda. Fue así como André, llorando como el niño que era, decidió seguir con vida para dar lugar a la muerte de las cien personas que tenía en su mano, salvándose de la guillotina, y al mismo tiempo, condenándose en vida.

17/07 - La vaca que aprendió a volar.

Volar, ese era el deseo de la vaca Carlota. Y como todos sabemos, cuando el deseo es verdadero, no hace falta más que tener un recuerdo feliz, concentrarse en él y empezar a levitar como por arte de magia. Así hizo Carlota y no tardó en darse cuenta que estaba flotando en el cielo. Cuando aprendió a manejar su nueva habilidad, salió a recorrer el mundo. Lo que Carlota nunca imaginó, fueron las vastas consecuencias que trajo aparejado su logro, puesto que todas las personas que la vieron realizar tan inmensa hazaña, tuvieron que cumplir con la promesa que tenían que realizar “el día en que las vacas vuelen”. Para cerrar esta historia me gustaría contar el más común de los casos, que es el de Cristian quien como muchos otros, tuvo que devolver el dinero que le habían prestado, el día que vio pasar a Carlota agitando sus patas.

16/07 - El monigote de trapo.

Patricio es el monigote de Azucena. Azucena, con la ayuda de su imaginación, y también de tela, lana, botones, agujas e hilo, le dio vida a Patricio, su monigote de trapo. Patricio, después de recibir la última puntada en el pecho, abrió los botones verdes que funcionaban como sus ojos y lo primero que vio fue la hermosa cara de Azucena, que rebalsaba en pecas. Las cejas de jean se le fruncieron intentando focalizar la bella mujer que tenía delante. Patricio no puede hablar, ya que la forma de su boca está dibujada por una zurcida de lana que le impide emitir sonidos. Sus pies y manos no tienen dedos y también está desprovisto de sexo, pero es muñeco porque fue bautizado como Patricio, el nombre del novio de Azucena, quien la está engañando con su mejor amiga. Todas las noches, Patricio siente un pinchazo de agujas en sus pulmones.

15/07 - Animal escondido.

La gente tiene miedo de ser lo que es, un animal con todas las letras, y se oculta en una mentira de personalidad creada para no dar a conocer su lado salvaje. Con esto intento decir que muchas personas piensan que los que matan, merecen morir, pero pocos se atreven a afirmarlo y ese es el caso de Pedro, cuyo hermano ahora está muerto. Pedro, mataría al que mató a su hermano pero sabe que está mal pensarlo. Reprime su deseo no por convicción, sino por una convención social de derechos humanos y leyes sociales. Muchos son los que al igual que Pedro, se niegan y se mienten. Puede que no se atrevan a hacer justicia ellos mismos, pero de seguro darían el sí con la cabeza para bajar la guillotina. Pedro, en un descuido, soltó al animal mientras era entrevistado por un periodista. El mundo no tardó en juzgarlo.

14/07 - Claudia y Minotauro.

Claudia fue feliz con un Minotauro, y el Minotauro fue feliz con una Claudia. Se habían conocido en un casamiento, se gustaron y se enamoraron. Al poco tiempo de estar de novios fueron a vivir juntos. Estuvieron muchísimos años conociéndose y aún así, nunca se dieron cuenta de que ella era un Humano, y él un Minotauro. Los dos, ingenuos, no se habían percatado de la incompatibilidad de razas, ideologías, culturas y gustos. Tal es así que absolutamente todas las peleas que tuvieron, fueron fundadas en esas diferencias. Al Minotauro no le gustaba como pensaba Claudia, y a la Claudia no le gustaba como pensaba Minotauro. Cuando fueron concientes del problema, ambos se dijeron a sí mismos que el amor no es querer cambiar a las personas para quererlas, sino aceptarlas como son y adaptarse, pero las diferencias continuaron, puesto que Minotauro se convirtió en Claudia, y Claudia en Minotauro.

13/07 - Que llueva.

Después de desesperados intentos fracasados, se ideó el más fantástico plan que a nadie jamás se le haya ocurrido. Antes de avanzar en la historia, es necesario contar que Argalaminda era un pueblo agrícola que poseía las tierras más fértiles de la zona. Pero todo lo bueno tiene su final. De golpe y porrazo, las lluvias dejaron de visitar a Argalaminda. Primero se intentó persuadir a dios con súplicas, pero la lluvia siguió ausente. Luego se probó con cánticos indígenas, y no dio resultado. También se trató con bombas de hidrógeno en las nubes pero nada trajo de vuelta la lluvia hasta que el más anciano propuso la más tonta de las ideas. Se les pidió a los habitantes del pueblo que hagan cosas inusuales, cosas que no acostumbraran a hacer, para poder conseguir así un cambio meteorológico. En Argalaminda llovió, cuando todos dejaron de alardear sobre sus fértiles tierras.

12/07 - Definiendo venganza.

Quien me arruinó la vida es la misma persona que me mantiene vivo. Suena paradójico. No lo es. La venganza enciende mis ojos todas las noches impidiéndome el sueño, obligándome a pensarla y diseñarla, a quererla. La venganza es la que hace latir mi corazón ahora negro, lleno de furia, ciego. Es lo único que me motiva a alimentarme, a vivir y por sobre todo, a comportarme como una persona normal, a camuflarme para luego poder llegar desapercibido, vestido de entre casa para no levantar sospechas y enterrar el justo puñal en el corazón de quien me ha convertido en este hombre sin sentimientos, que ya no entristece. A veces, hasta siento que me gusta, me dignifica y me hace ver que vale la pena seguir con vida y luchar por algo. Quien me arruinó la vida es la misma persona que me mantiene vivo. Más que vengarme, debería agradecerle.

11/07 - Josefina y la momia.

La momia se enamoró de Josefina, la bella arqueóloga. Fue un amor a primera vista que se dio en el instante mismo en que Josefina abrió su sarcófago, ansiosa por el descubrimiento después de haber salteado las innumerables trampas mortales que antecedían a la cámara, y que estuvieron a punto de impedir el mágico suceso. La arqueóloga, al dejar entrar la luz al oscuro sarcófago de oro, vio un cuerpo sin vida, podrido y seco, vacío, hediondo y enrollado en telas amarillas, todas las características necesarias que valoraba Josefina en una momia y que hicieron que el amor del cuerpo vendado, sea correspondido por la arqueóloga. Los dos habían conseguido lo que buscaban; la momia tenía ante sus ojos la juventud y la vida, mientras que Josefina veía la vejez y la muerte conservada en el tiempo. La momia veía la vida en su esplendor, Josefina observaba anonadada la inmortalidad.

10/07 - Los ladrillos.

Llegará el día en que los monstruos de barro camuflados en el pantano tendrán su merecida tortura. De castigo se los pisará con las duras patas de cientos de caballos, y ya ablandados, serán cocinados en un horno gigante, convirtiéndolos así en los ladrillos que ayudaran a construir el nuevo mundo. Edificaremos hacia lo ancho y cuando hayamos abarcado toda la superficie terrestre, seguros de una buena base empezaremos a crecer, tan alto como dios lo permita, alejándonos del suelo y seguros de haber hecho un buen uso de quienes tranquilamente se pueden calificar como el virus de la sociedad y el mundo. Esos, los injustos, los malvados, los asesinos, los idiotas, todos servirán por primera vez en sus vidas a una buena causa: la de su propio exterminio. Ya no habrá más pobreza ni mentiras, no habrá más guerras ni codicia, todo se habrá convertido en ladrillos. Así sea.

9/07 - Repetición.

No sé si en algún momento les conté esta historia, y les ruego que me perdonen si la repito. Se trata de Eco, el pueblo donde todo vuelve a suceder infinitas veces. Todo, absolutamente todo se repite desde el principio de los tiempos. El día de hoy es igual al de ayer. El día de ayer es idénticamente igual al de antes de ayer y así sucesivamente. Todos los habitantes de Eco sabemos que lo mismo que pasa hoy, se va a repetir mañana, y pasado mañana, y el año que viene. El más mínimo de los detalles del presente, es a su vez el más mínimo de los detalles del ayer y del mañana. Nadie muere, y nadie nace en Eco, el pueblo donde todo se repite desde que existe el tiempo. Incluso estoy empezando a sospechar que yo, todos los días, cuento la misma triste y aburrida historia.

8/07 - Memoria.

Las agendas y recordatorios del celular definitivamente son cosas del futuro. Antes, todo se tenía que solucionar con una nota, por ejemplo. Pero los más osados, los que ponían en juego el poder de la memoria en su totalidad, se ataban un hilo en el dedo simplemente para recordar que tenían que recordar algo. No es ninguna ciencia que con ese entrenamiento diario, nuestros antepasados hayan tenido mucha mejor memoria que la generación actual.
Abelardo se despertó y al sacar la mano debajo de la almohada, notó que había un cordón atado a su dedo gordo, lo que le recordaba que tenía que recordar algo. Intentó hacer memoria durante todo el día sin lograr ningún resultado, hasta que llegó su mujer a la casa. Apenas la vio, recordó lo que el hilo no había logrado hacerle acordar: contarle a su mujer que el médico le había diagnosticado principio de alzheimer.

7/07 - Deforestación.

En este mismo mundo pero en un tiempo bastante remoto, existía un lugar donde a las personas, en vez de cabellos, les crecían plantas en la cabeza. Es por eso que en vez de haber peluqueros había jardineros, y en vez de cortarse el pelo, las personas se podaban las hojas. Fieles a los diferentes gritos de las modas, todos sembraban sus cabezas con abundantes clase de semillas, y las regaban todas las mañanas en la ducha, cantando, para que las plantas crecieran felices y selváticas. Pero ningún cuidado personal podía salvar a las cabezas de dos factores inevitables. Uno era el factor humano, o factor genético, que hacía que muchas cabezas, con el tiempo, aparecieran desmontadas y perdieran toda su fertilidad. El segundo factor, éste más poético, era el otoño, que secaba sin excepción a todas las cabezas que pertenecían a este mismo mundo, en un tiempo bastante remoto.

6/07 - El triste final de los ladrones educados.

Como no sabemos cómo calificar las andanzas del “ladrón educado”, nos atrevemos a decir que todo lo casi malo y casi bueno, tiene su final. Indiscutiblemente, el extraño delinquir de Pedro comenzó a ganar tanta fama que no tardó en ser imitado. Cientos de ladrones salieron a amenazar afectuosamente a las personas para que tengan la amabilidad de concederles sus billetera y sus joyas. Incluso uno de los ladrones educados logró que le firmaran un contrato de trabajo en una reconocida empresa. O sea que no sólo eran educados, sino que también eran trabajadores honrados.
La justicia, al no poder culpar de ladrones a los ladrones educados, ya que las cosas les eran cedidas con el consentimiento de los implicados, tuvieron que cambiar la ley que, haciendo un resumen de la extensa redacción legal, ahora permite encarcelar a las personas amables que tienen malas intenciones, a excepción de los políticos.

5/07 - Se lleva en la sangre.

En mi aldea no había una sola persona que no temiera cruzarse con las bestias nocturnas sedientas de sangre humana, y yo estaba dentro de ese grupo. Pero cuando leí mi primer libro de vampiros no dudé ni media mitad de segundo en darme cuenta de cuál era mi bando preferido. Desde ese día comencé a visitar el bosque y hacer paseos nocturnos alrededor de los castillos cercanos a mi aldea con ilusiones de ser mordido en el cuello. Con gran entusiasmo me aventuré a leer e informarme de todo lo que se había escrito sobre la raza inmortal y nutría constantemente mi imaginación fantaseando con los poderes que se me concederían. Disfrutaba pensándome en una vida eterna, con una fuerza sobrehumana cazando seres humanos para alimentar mi sed. Hoy me paro frente al espejo y lo único que me molesta de mi vida, es no verme reflejado en él.

4/07 - Viaje a la luna.

Después de un extenso entrenamiento militar, me fue concedido el honor de ser el primero en viajar a la Luna. Éramos tres los que formábamos el equipo de la misión. Se nos despidió en un acto donde nos felicitaron por tener el valor de enfrentarnos a un viaje en el que había más probabilidades de fracasar que de salir triunfantes. El despegue fue todo un éxito así como también el viaje. Llegando a la superficie lunar ordené a mi equipo que preparara todo para aterrizar en el valle. El planeta parecía desolado y nuestra principal preocupación era encontrarnos con seres humanos. Yo fui el primero en bajar de la nave, el evento estaba siendo transmitido en vivo y en directo en nuestro planeta. Era un momento único para nuestra raza pero justo cuando fui a poner el primer pié en el valle, recibí una bala en uno de mis corazones.

3/07 - La perfumada asquerosidad.

Los males de amores son los más dolorosos; incluso más dolorosos que la muerte y ambos tardan en cicatrizar. Pero el verdadero problema es cuando se muere la persona a la que se ama. En ese caso no hay hilo que cosa tal herida ni tanque que almacene las lágrimas. Diséfalo fue uno de los que sufrió esas malintencionadas injusticias azarosas. Cuando su mujer dejó de vivir en este mundo, Diséfalo comenzó a encontrar la anestesia del dolor en el alcohol y todos los días amanecía sedado por la magia de la resaca. Era lunes cuando se encontró con el perfume de su mujer en la cómoda que todavía no había sido tocada y sobre la cual yacía el polvo del descuido. Ante la falta del sedante a mano, Diséfalo no dudó en emborracharse con ese aroma que le traía tantos recuerdos. Desde ese lunes, su vómito revive a Griselda.

2/07 - El violinista que toca de espaldas.

Para sacarles las dudas, aunque cueste creerlo, la extraña actitud del internacionalmente conocido violinista que toca de espaldas no tiene nada que ver con una decidida crítica social, como se había dicho en los noticieros, ni con una ceguera y sordera total que le impide reconocer la dirección donde se encuentra el público, como habían dicho otros noticieros, éstos últimos claramente más amarillistas que los anteriores. Su posición cardinal en el escenario, para los que siguen con dudas sobre las otras teorías, tampoco tiene que ver con la promesa que le había realizado al correspondido amor de su vida. No lo hace por despistado. Tampoco por caprichoso. Darle la espalda al público no tiene nada que ver con una cuestión ideológica, ni mucho menos con una creencia religiosa. El violinista que toca de espaldas no toca de frente al público, simplemente porque le da vergüenza tocar tan bien el violín.

1/07 - El ladrón educado.

Es increíblemente difícil ser hombre de escasos recursos económicos, tener que mantener una familia y al mismo tiempo, ser un hombre honrado. De todas formas el ser humano, en su imperfección, es capaz de cometer graves errores y faltar a las leyes sociales con tal de no ver pasar hambre a su familia. Después de siete meses de arduo trabajo en la delincuencia, al Pedro Gutiérrez se lo empezó a conocer como “el ladrón educado”. En su primer robo logró combinar un acto de indiscutible ilegalidad, con una extrema amabilidad que lo dejaba exento de cualquier pena. Tocó timbre en una casa y cuando le abrieron la puerta, Pedro gritó con voz furiosa y decidida -Señor, disculpe las molestias. Quisiera saber si me deja robarle sus bienes personales- El dueño de la casa, ante la duda, aceptó la propuesta. Todavía nadie puede decirle que no a una amabilidad tan temeraria.