26/07 - El Dios que desmintió a todos los dioses.

Cansado de guerras, injusticias y mentiras en nombre de dios, cualquiera sea éste, el verdadero Dios decidió ponerle un punto final a la estupidez humana que adaptaba y modificaba sus propias creencias a gusto. Tal es así que el único Dios merecedor de la mayúscula le regaló al ser humano la facultad de aumentar su capacidad de razonamiento. Así, no necesitó castigar a los practicantes de las otras religiones, ni mucho menos “mandar” a hacer valer su palabra infundiendo el miedo a la muerte, o la muerte misma. Los hombres vieron la verdad al abrir los ojos, se dieron cuenta de que habían sido engañados y que en nombre de una mentira se habían convertido en esclavos muchos, y asesinos otros. La humanidad se avivó y así fue como el verdadero Dios, en su inmensa humildad, desmintió a todos los dioses que tanta maldad ya habían sembrado en el mundo.

1 comentario:

Walter Giulietti dijo...

Días atrás releí El Factor Dios de Saramago, que en aquel momento me había recomendado y pasado Nikko, a quien todavía debería de estar agradeciéndole.
Sin dudas es un texto movilizador. De todas formas, las 150 de hoy están muy lejos de ser justificadas como “inspiradas en…”. Sería una lástima que El Factor Dios inspirara a tan pequeñas cosas.