31/07 - El hombre de papel.

Unas delicadas manos de mujer manejando una tijera le dieron forma a la mitad de un papel plegado que, al ser abierto, se transformó en un hombre de papel. Lamentablemente, al no tener definido un frente y un dorso, en el hombre de papel tampoco se podía diferenciar dónde estaría su pecho y dónde su espalda, o en qué parte estaría su rostro y en qué otra su nuca. Tal desgracia no era para nada comparada con la de su falta de equilibrio. Las mezquinas manos de mujer, prefiriendo la estética por sobre la funcionalidad, dejaron desprovistas de pies a las piernas del desgraciado hombre de papel y éste nunca tuvo la facultad de pararse. A duras penas sobrevivió acostado sus pocos minutos de vida que le parecieron una eternidad de desdichas, hasta que las manos de mujer tuvieron la sutileza de convertirlo en un bollo de papel sin vida.

3 comentarios:

Esteban Dublín dijo...

Pobre hombre. Nadie nunca lo pudo palpar.

Hernán dijo...

Yo conozco a uno al que lo clavaron con un alfiler en la frente y contra un corcho... pobre hombre...

Walter dijo...

Jajaja!!! Me alegra muchísimo que te acuerdes de ese.