19/10 - Rodando voy.
Se encienden las luces y comienza a sonar una música pegadiza, monótona. Al rato escucho como si cayera una moneda en una caja de chapa. Instantáneamente un brazo mecánico me saca de la oscuridad en la que estoy, llevándome hacia el exterior, hacia el lugar iluminado. Veo las luces parpadear constantemente. Me dejan en un túnel. Miro hacia arriba y noto que hay un vidrio. Es imposible escapar saltando. De la nada aparece algo detrás de mí, me embiste fuertemente haciéndome rodar a lo largo del túnel. El impulso es tan potente que comienzo a golpear por todos lados. Cada cosa que toco me impulsaba aún más fuerte. Golpeo y golpeo contra paredes y gomas que me vuelven a impulsar con más y más fuerza. Cuando pienso que todo está por terminar, cuando pienso que voy a volver a casa, dos manos mezquinas me lo prohíben. La música monótona continúa.
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2 comentarios:
Este en cambio, querido Walter, no me gusta tanto, porque aunque le das voz propia a un objeto inanimado, la vida que le das es demasiado trivial, aunque es así, ¿no? En fin... Tengo que pensarlo.
si esto no es un pinball, un pinball dónde está?
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