Semana de Invitados - Domingo de julio a la tarde.

Carolina, fatal, eligió dejarme un domingo de julio a la tarde. Nublado. Yo andaba en bicicleta, nos encontramos en la plaza y me dejó.
Carolina tenía los ojos grandes y yo exhalé un pedido de prórroga que no prosperó porque Carolina tenía los ojos grandes y se dio vuelta y encaró por la diagonal de la plaza con rumbo Nor-Noreste.
Como era domingo de julio a la tarde, llovió. No podía ser de otra manera. Un tipo pasó corriendo huyéndole a mojarse.
Después fue otro, después fue la población de la plaza entera. Los rayos de la bicicleta sentían la mordida de lo que iba a ser una segura herrumbre, mi espalda empezó a sentir el reguero frío de las gotas, y allá, como ajena a la furia de los elementos Carolina, yéndose, dándome la espalda, borroneándose, fundiéndose con la lluvia y los autos y el asfalto y el horizonte.


Federico Watkins.

2 comentarios:

Walter Giulietti dijo...

El más grande entre los grandes. Gracias por participar Fedex!

Anónimo dijo...

Watkingssss un groso